Según la NASA, en 2013, el hielo marino que rodea el
continente antártico alcanzó su mayor extensión. Sin embargo, nunca como actualmente,
se está derritiendo de forma tan rápida. Por primera vez desde el fin de la
última glaciación, la Antártida pierde más hielo del que gana y de nuevo, la
acción humana está detrás.
La Antártida, 28 veces como España en lo que a tamaño se refiere,
acumula entre el 80% y el 90% del agua dulce que hay en el planeta. La altura
media de la capa de hielo que posee es de unos 2.500 metros e incluso de casi
5.000 en algunas zonas. Si se derritiera de repente, el nivel del mar
ascendería decenas de metros.
El cambio climático y el deterioro de la capa de ozono están
afectando de forma diferente a unas zonas y otras del continente. Mientras en
lugares de la costa oeste, los glaciares están adelgazando, en el este, el
hielo avanza y se eleva. La investigadora Alba Martín-Español, empeñada en
estudiar este caso, afirma que estos cambios en la elevación están siendo muy
repentinos.
No se trata de que la zona sufra una repentina subida de la
temperatura, sino del azote del océano. Buena parte del área se encuentra
debajo del nivel del mar, retirado por la presión de los glaciares. Lo que
sucede es que, los vientos circumpolares se están acelerando, elevando las
corrientes submarinas más cálidas, que están derritiendo los glaciares por
abajo. Originando así la cantidad de hielo derretido que estamos actualmente
observando.
En mi opinión es algo que debería preocuparnos, ya que si se
derritiera la Antártida, repercutirá al mundo entero. Una vez más, vemos como
tenemos que actuar ante el cambio climático y el daño que estamos haciendo a
nuestro planeta. No olvidemos que al fin y al cabo, los que vivimos aquí, somos
nosotros, los seres vivos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario